Para romper con la cultura de caminar contra el reloj que tenemos los nicaragüenses, me aliste temprano para llegar puntual al hospedaje La Libertad, ubicado en la Gran Sultana, Granada. Ahí me contraria con dos jóvenes diseñadoras alemanas, que me contarían que las había traído al otro lado del “charco” a confeccionar sus trajes.
La cita era a las dos de la tarde, llegue al lobby del hotel a la hora acordada y pregunté a la recepcionista por las dos jóvenes extranjeras y por “chepe” quien me iba a acompañar en la entrevista para apoyarme con la traducción, pues no sabía, ni “papa” de alemán. El recepcionista me dijo que esperara un momento, pues el anfitrión no llegaba todavía. Después de cinco minutos llego mi enlace cultural con las alemanas.
Luego de platicar unos minutos con él, las artistas de la moda aparecieron para empezar la entrevista. Muy nerviosas por la brecha del idioma empezamos a conversar sobre su estadía en Nicaragua.
Las dos hermanas embarcadas en la industria de la moda, Iwona y Ania Pilck estudiaron diseño de modas en Londres, Inglaterra. Después de haber trabajado un par de años en diferentes empresas de diseño y Ania en este caso, en una empresa de Marketing, decidieron hacer maletas para viajar y confeccionar sus propios estilos en otras tierras.
¿Qué les inspiró a diseñar?
La idea de tener un trabajo independiente les venía rondando en la cabeza desde un tiempo y en marzo de este año emprendieron un viaje por Centroamérica, que las trajo por tierras pinoleras.
Se enamoraron de la naturaleza, la cultura y las tradiciones Nicaragua, y decidieron parir sus creaciones en el país. Con la colección “Pilch” como le llamaron, completa y visionada, encontraron en Masaya una empresa familiar de costura, que les hace sus modelos al gusto de las artistas.
“No queremos producir diseños en masa, solo piezas individuales con personas especificas. Miramos potencial en las personas aquí, en la tela y las tradiciones” enuncia con un español dificultoso y pausado Iwona.
Eligieron Nicaragua por la buena calidad de las telas, colores y texturas. Sus trajes tendrán una combinación de formas, pues el diseño será alemán y los detalles y la confección es realizado por mano de obra nica.
Su colección es dirigida a mujeres seguras de si misma, independientes e influenciadas por la moda, jóvenes intelectuales que les guste tener un estilo único y original
Estas dos hermana, pretenden ofrecer su colección de forma online, en una plataforma virtual que sirva de intercambio cultural entre alemanes y nicaragüense, pues la idea central es proyectar su marca de una manera interactiva y accesible para todos desde la web.
“Queremos vender la ropa en Alemania e iniciar un interés por Nicaragua para juntas las raíces culturales” explica Ania de forma pausada.
Su idea principal es trabajar con modelos que cuenten una historia con sus rostros y siluetas, por eso pretenden trabajar con personas con rasgos indígenas del norte y sur de Nicaragua y de esta forma poder crear un tema en la colección.
“Esperamos entrar en el área de la moda sostenible, sin proyectar una imagen eco. La colección apunta a su estética y profundidad nativa contenida en eso” resaltan las hermanas.
Después de hablar un poco más de veinte minutos pausadamente, con las ahora residentes de nuestro país, concluyeron expresando que intentan alentar a las personas a interesarse por una nueva nación, cultura y sostenibilidad de productos. Está en la perseverancia y el deseo de querer crear y emprender nuevas aventuras las ganas de salir adelante, pues de los sueños y esperanza nacen las realidades.